Un vino que rompe con lo esperado.
Gillmore apuesta por una cepa italiana poco común en Chile para crear un tinto con identidad propia, donde la tradición europea se encuentra con el carácter del Maule.
Es una propuesta distinta, auténtica y con intención.
Origen
Desde San Javier, Valle del Loncomilla (Maule), en condiciones de secano que marcan el estilo.
- Viñedos sin riego (dry farmed)
- Suelos graníticos y aluviales profundos
- Orientación que favorece madurez equilibrada
Un origen que entrega vinos con intensidad natural, estructura y expresión honesta del territorio.
Variedad
- 100% Montepulciano
Una cepa de origen italiano que aquí encuentra una nueva identidad: más fresca, más vibrante y con un perfil propio dentro de Chile.
Elaboración
El enfoque es claro: respetar la fruta y construir estructura con precisión.
- Fermentación en acero inoxidable
- Crianza de 18 meses en barricas de roble
- Cosecha manual
Un proceso que busca equilibrio entre expresión frutal y complejidad.
Perfil sensorial
Vista
Rojo rubí intenso, profundo y atractivo.
Nariz
Expresivo y directo:
- Cereza y arándano
- Sutiles notas de tabaco
Una aromática limpia, donde la fruta es protagonista.
Boca
Un vino que combina carácter y fluidez:
- Amplio y bien estructurado
- Taninos suaves y envolventes
- Ola de frutos negros en el paladar
- Final equilibrado y persistente
Estilo
Un tinto que se posiciona fuera de lo convencional:
- Intenso pero equilibrado
- Estructurado pero sedoso
- Diferente dentro del portafolio chileno
Una interpretación moderna de una cepa clásica europea.
Maridaje
Pensado para platos con identidad:
- Carnes magras
- Conejo
- Guisos de verduras
Un vino gastronómico, versátil y con carácter.
Servicio
- Temperatura ideal: 16–18°C
Producción y reconocimiento
- Producción limitada (≈1.600 botellas)
- Puntajes destacados: 91 puntos en distintos críticos internacionales



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